Nutri-score o semáforo nutricional, es un sistema de etiquetado con el que quieren facilitar a los consumidores tomar mejores decisiones.
En principio este sistema «permitirá» a los consumidores valorar fácilmente y rápidamente la calidad nutricional de los alimentos que van a comprar.
Esto es para «simplificar» la interpretación del etiquetado nutricional situado al dorso del paquete.
Ya le dediqué un artículo a como leer las etiquetas de los alimentos, además de un episodio del podcast.
Se espera de la implantación del Nutri-score que incitará a los industriales a mejorar la composición nutricional de sus productos alimentarios.
Consiste en un logotipo de 5 colores asociados a letras que describen 5 clases de calidad nutricional, del verde oscuro para la calidad óptima (letra A) al rojo (letra E) para la peor.
Se basa en un sistema de puntos que se atribuyen en función de la composición nutricional por 100 g o 100 ml de producto.
Por un lado se valora los aportes nutricionales positivos (proteínas, fibra dietética y porcentaje de frutas, verduras, leguminosas, frutos oleaginosos y aceites de oliva, nuez y colza) y por otro los considerados negativos (calorías, grasas saturadas, azúcares simples y sodio).
Hay que tener en cuenta que el Nutri-score se aplica sólo a productos procesados envasados.
No sirve para comparar alimentos muy distintos entre sí, como un dulce y una crema de verduras precocinado, sino para comparar alimentos de una misma «familia» o categoría o un mismo producto de diferentes marcas.
Puede también utilizarse para valorar productos de diferentes categorías pero que se consumen en las mismas ocasiones y con la misma finalidad, como por ejemplo alimentos de desayuno o postres.
Ciertas empresas están modificando ligeramente sus productos, para tener una mejor puntuación en el Nutri-score y tener mejor puntuación.
Cuando de base, su producto, sigue siendo igual (o peor) de malo.

En España, de hecho, por este motivo han decidido quitar del sistema al aceite de oliva.
Otra peculiaridad del Nutri-score, es que los zumos procesados al llevar parte de frutas tienen mejor nota, ya que hay la base para calificar positivamente a los productos es subjetiva.
Lo mejor sería que todas aprendiéramos a leer etiquetas y además, a llevar una dieta basada principalmente en alimentos vegetales integrales.
También ha habido mucho revuelo con el jamón serrano, siendo que es una carne procesada calificada como cancerígena tipo I según la OMS.
Y hace ya unos días analicé un estudio que comparaba carne de animal de pasto con sustitutivos vegetales que simulan carne, os lo dejo por si os interesa.
Así que nada más, de verdad muchísimas gracias por escuchar el podcast y compartirlo.
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Nada más, muchas gracias por estar ahí al otro lado y nos vemos en el próximo episodio.
¡Aaadios!
Puedes leer las notas del programa desde: tudietistavegano.com/35
