Muchas personas piensas que tomar suplementos nutricionales es necesario para mejorar su salud o perder peso pero… ¿será cierto?
Antes de empezar me gustaría hablar un poquito de los cambios que se vienen en el proyecto de Tu Dietista Vegano.
El Plan Premium va a tener una ventaja adicional, con la incorporación del grupo de Telegram privado, y subirá el precio para nuevos miembros a partir del 2 de Noviembre.
Del mismo modo las consultas de nutrición se separarán para ser individuales en lugar en un pack y tendrán un valor de 35€ cada una.
Aclaración antes de empezar que en este podcast no me refiero en absoluto a la vitamina B12, la cual como ya he explicado en otras ocasiones, las personas vegetarianas deberían suplementarse siempre.
Entrando ya en detalles, hay muchos motivos por los cuales una persona decide tomar suplementos.
Como pueden ser perder peso, mejorar el estado anímico, fortalecer la musculatura, ingerir más vitaminas y aumentar el rendimiento académico.
Estos son algunos de los reclamos con los que se venden los suplementos nutricionales, al alcance de la mano de cualquiera en farmacias, herbolarios y supermercados.
Siete de cada diez españoles los compran, una cifra que sitúa a España como el tercer país del mundo más consumidor después de Estados Unidos y Dinamarca.
Estos complementos siempre tendrían que ser prescritos por un profesional sanitario y nunca se deberían autoconsumir.
En muchísimos casos no hay evidencia científica de su eficacia. Y en ocasiones, hasta pueden resultar dañinos para la salud. El problema no reside en el producto, ya que su venta está autorizada, sino en su mal uso.
Cuatro de cada diez consumidores compran complejos vitamínicos mientras que dos de cada diez apuestan por preparados con omega 3, el mismo porcentaje que toma suplementos específicos para deportistas. Los encuestados alegan que el motivo fundamental que les lleva a adquirirlos es “mejorar la salud”.
La evidencia científica demuestra que hay productos con eficacia probada. Es el caso del ácido fólico (fundamental durante el embarazo), la cafeína, la vitamina D, el calcio y el hierro. “Se trata de principios activos que funcionan desde el punto de vista de la salud pero que siempre deberían estar prescritos por un médico o un dietista-nutricionista”.
Un segundo grupo son los que tienen una eficacia dudosa porque no hay literatura científica suficiente para asegurar sus beneficios. Es el caso de los probióticos, los compuestos ricos en omega 3 y los que tienen extractos de plantas.
Un tercer grupo —el más peligroso— son los complejos vitamínicos. Si se administran mal pueden llegar a tener efectos nocivos en la salud, desde problemas gastrointestinales hasta taquicardias leves y toxicidad hepática.
Ante una venta de estos productos deberíamos ser prudentes y desconfiar, además recomiendo consultar con un profesional, ya sea un dietista-nutricionista o un médico”.
No es lo mismo ingerir la vitamina C de una pastilla, que tomar directamente una fruta rica en esta vitamina con todos sus demás fitonutrientes.
Espero que con esto os resuelto algunas dudas sobre los suplementos nutricionales y que sepáis que algunos no son tan inocuos como pudiera parecer.
Si tienes dudas sobre cómo llevar tu alimentación te recuerdo que puedes contratar mis servicios de dietista, para que te aconseje y te guie en tu camino.
Así que nada más, de verdad muchísimas gracias por escuchar el podcast y compartirlo.
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Nada más, muchas gracias por estar ahí al otro lado y nos vemos en el próximo episodio.
¡Aaadios!
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