Me gustaría seguir hablando de algunos nutrientes esenciales y en este episodio en particular me voy a centrar en la Vitamina D.
Como ya anticipé un poco en el podcast en el que hablo sobre calcio y salud ósea, la vitamina D es un factor importante a tener en cuenta.
Y es que actualmente hay un marcado déficit de vitamina D a nivel mundial, y paradójicamente en países soleados.
Remarcar que esto se da independientemente de la alimentación que lleven las personas, coman vegano o no.
Básicamente esto se da por una menor exposición solar debido a motivos sociales y laborales, como por ejemplo: estudiar, trabajar en lugares cerrados, turnos de noche.
Pero además de eso obviamente también influye pasar tiempo en casa o en el coche, uso de cremas solares que bloquean la absorción de vitamina D, realización de ejercicio en espacios cerrados, etc.
También quiero recordar que la vitamina D es una vitamina liposoluble, por lo que es necesario que para que se realice su absorción correctamente haya un consumo suficiente de grasas.
Y es que en los últimos tiempos con ciertas campañas que se han dado a las grasas, es posible que algunas personas tengan un consumo insuficiente (recordemos que es un nutriente esencial).
Por otro lado también se ha extendido cierto “miedo” entre determinadas asociaciones médicas, sobre todo dermatológicas, con la exposición solar.
Bueno pero es que los seres humanos, somos un caso en particular, ya que hasta los leones en la sabana buscan la sombra, pero nosotros 4 horitas al sol de la playa vuelta y vuelta.
Las recomendaciones generales sobre exposición solar suelen ser sobre 15-30 minutos con la mayor parte del cuerpo expuesta que se pueda.
Las personas con una piel más oscura deberían exponerse más al sol.
Y siempre claro, evitando las horas de máximo calor en verano.
Por otro lado las personas mayores, enfermas crónicas y aquellas con más grasa corporal sintetizan menos vitamina D.
Me gustaría añadir que el déficit de vitamina D también se asocia con algunos tipos de cáncer.
Recientemente además, varios estudios señalan la importancia de tener niveles óptimos de vitamina D en la sangre frente a la infección por SARS-CoV-2.
Existen dos formas de vitamina D:
- La vitamina D2 (ergocalciferol): que se encuentra principalmente en alimentos de origen vegetal en muy pequeñas cantidades.
- La vitamina D3 (colecalciferol): se encuentra principalmente en alimentos de origen animal y es la que sintetizamos por la irradiación solar ultravioleta, a partir del colesterol. Es la forma más efectiva y biodisponible.
Se pueden leer muchas recomendaciones sobre cuanta cantidad debería de tomarse en suplementación, llegando algunas recomendaciones en adultos hasta 2000 UI ~ 50 µg (microgramos).
Eso sí, antes de decidir por tu cuenta suplementarte con vitamina D, sería estrictamente recomendable que lo consultaras con tu médico de cabecera y que te hiciera una analítica para saber tus valores actuales.
Por último, ante un déficit de Vitamina D en España se suele recomendar el suplemento con nombre Hidroferol, pero no es apto para veganos.
Esto es porque muchos de estos suplementos de vitamina D3 están realizados con aceite de pescado o con lanolina de oveja.
Hasta hace no mucho los suplementos veganos eran de vitamina D2, pero ya empieza a haber suplementos veganos de vitamina D3, obtenidos a partir de microalgas.
Así que nada más, muchísimas gracias por escuchar el podcast y compartirlo.
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Nada más, muchas gracias por estar ahí al otro lado y nos vemos en el próximo episodio.
¡Aaadios!
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